Esteban Sanchez.

20 mar 2015

"Punto de Quiebre"




“Me enorgullece el título de animal en mi vida, pero en el animal humano preservo. Y busco por mi cuerpo lo más puro de mi anima, bajo tanta maleza, con su valor primero”
Cierto día,
en esta fría cuidad,
un animal se levantó,
con la energía de un perro hambriento,
arrastrándose por sus instintos.
Se guio por el olfato,
y emprendió un recorrido,
entre la penumbra del amanecer. 
      Su jornada en ese momento comenzaba; él  se movía en las circunstancias de lo incierto. Se despojó de su parte más creyente, olvidó echarse la bendición encomendándose al azar; la destrucción se convirtió en su credo,   vistió su piel de oveja para así resguardar su pelaje, y, sin ningún tapujo, salió de sí pronunciando entre los dientes: “…ayudadme a ser hombre: no me dejéis ser fiera hambrienta, encarnizada, sitiada eternamente, yo, animal familiar, con esta sangre obrera os doy la humanidad que mi canción presiente[1]”   



[1] Sáenz Belén (2001, p 5) citando a Miguel Hernández en, catalogo Salón Nacional de Artistas 38, Ministerio de Cultura, Cartagena de Indias.

No hay comentarios.: